100 ciudadanos que no 300 espartanos
Un formato falso y poco aleccionador. El número de personas es tal que no permite desgranar ningún asunto, únicamente permite el lucimiento del preguntado. El programa debiera rotularse como lo que es, Publicidad, vagas y pobres palabras es el resultado de la cuestación ciudadana. Personalmente quise creer en esta persona, la decepción no ha podido ser mayor, con franqueza, creo que son muy pocos los políticos preparados, que digo preparados, capaces, para dirigirse a los ciudadanos.
Un formato bonachón y complaciente que viene a ilustrar, una vez más, que por un lado vamos, -quiénes-, nosotros, los ciudadanos, los que sustentamos la vida que como sociedad hacemos y, ellos, políticos, muchos, sin escrúpulos, ni conocimiento.
Algunas preguntas que sí le haría a este buen señor,
Por qué no puedo votar sino a una lista que elabora un partido.
Cuánto tiempo tarda un juicio de promedio en ver la luz.
Por qué es más rentable levantar un edificio que emprender un negocio.
Por qué no puedo comprarme, alquilar, una vivienda.
Por qué en unas regiones los servicios a los que pueden acceder los ciudadanos son distintos.
Por qué en diez años que llevo trabajando no tengo un contrato estable.
Por qué tengo sensación de inseguridad.
Por qué, trabajando más, tengo un menor poder adquisitivo.
