Toda la fortaleza y convicción que muestran nuestros insignes dirigentes, sonrientes de las Azores, se vendría abajo si fueran ellos los que tuvieran que ponerse al frente de las tropas. Todo hubiera acabado hace mucho.
Toda la fortaleza y convicción que muestran nuestros insignes dirigentes, sonrientes de las Azores, se vendría abajo si fueran ellos los que tuvieran que ponerse al frente de las tropas. Todo hubiera acabado hace mucho.
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