Las imágenes de Gallardón en las obras de la M-30 son muy reveladoras... más, tal vez, de lo que quisiera. Viene a decir que las obras de la M-30 suponen el que los madrileños queramos una ciudad de primera o de segunda. Esa es la razón que ha impulsado a Gallardón a emprender ya no esta sino tantas otras obras. Lo que más preocupa a los madrileños es eso, la M-30, este es el factor determinante que pondrá a Madrid en el sitio que merece.
Más allá de las molestias que la "obra pública" pueda ocasionar debemos tener en cuenta cuales son las prioridades de los madrileños. Díganme, por favor, el problema más acuciante es la circulación por la M-30, no hay ningún otro problema más relevante. Si la respuesta es afirmativa, Gallardón está en lo cierto, somos una ciudad "de primera", sino..., sino es que vela por unos intereses que no son los de los madrileños, pero, quién se beneficia directamente de lo invertido (recordemos que el ayuntamiento se ha endeudado para los próximos 35 años), para ser más claro, cuáles son las constructoras que están acometiendo los proyectos. Se invierte sí, pero en favor de quién.

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