Urbanismo y Política. Política y Nosotros
En suma no me queda otra conclusión posible más que estamos gobernados por mediocres y mercachifles que miran por la pronta fortuna, por el provecho inmediato y no por un proyecto perdurable y “acogedor”.
Por lo que a urbanismo se refiere, esta actividad no deja de verse afectada por la actividad política e intelectual de una sociedad, no es sino un reflejo de los valores y aspiraciones de la sociedad en su conjunto y, hay que decir, que por lo que ha modelos se refiere, el urbanismo imperante es el “amables” urbanizaciones entorno a grandes centros comerciales en el que se olvida el concepto de lo público, transporte, entre otras muchas cosas. Se rompe, en mi opinión, con la cultura de crear ciudad, barrio, en favor de una cultura más individual y aislada.
Por tanto, o bien, no veo en qué se gastan los dineros públicos o bien no somos nosotros, la sociedad en su conjunto, quienes decidimos la finalidad de ese dinero, de ese trabajo nuestro. Pero, díganme, quién nos arrebato esa ilusión, esa prerrogativa. Quién decide por mí, por nosotros.
